Enseñar es amor - Domingo de Cotina Educative

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Enseñar es una tarea que cualquiera puede hacer, incluso sin tener que usar un espacio especial para eso, solo es necesario querer y una buena dosis de desprendimiento de modo que lo que sabe lo legue a terceros.

Desde jovencito me gustaba explicarles a mis amigos las cosas que aprendía y a cambio recibía experiencias de ellos mismos, porque cuando intercambias saberes con otro no solo enseñas, sino que aprendes nuevas cosas, allí está el secreto.

La humanidad no se hubiese transformado si los hombres primitivos no hubieran expandido las cosas que iban aprendiendo y la ciencia no existiría.

Imagínese que el que descubrió el fuego se hubiese quedado callado y no les hubiera enseñado a otros la forma de lograrlo, hubiese muerto y quizás todavía estuviéramos en esa época.

El cerebro humano es una computadora capaz de archivar infinita cantidad de datos, tantos que no existe la posibilidad que un disco duro o algún tipo de almacenamiento externo pueda superarlo, porque esos datos no son puntualmente solo información, sino que están acompañado de sentimientos y recuerdos asociados.

Es normal por ejemplo que una mujer que esté preparando alguna torta o un plato culinario, mientras la realiza se acuerde de quien le enseñó a hacerla porque el conocimiento está asociado a ese instante, por lo tanto, es importante que cuando enseñe algo lo haga de tal forma que no solo le heredéea otros el conocimiento sino también el amor que eso representa para usted.

Aunque muchos se aventuren a decir lo contrario no existe nada en el mundo que no esté ligado al amor, porque es este el que impulsa a terceros, aunque sea para obtener alguna remuneración económica, a brindar el conocimiento aprendido.


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De nuestros padres obtenemos lo básico y quizás lo más importante para sobrevivir, son ellos quienes con paciencia nos van guiando y brindando consejos y es el hogar el primer centro de enseñanza y educación que visitamos, porque sin lo aprendido allí no podremos enfrentar al mundo y sus peligros.

Muchas personas se olvidan que tienen un papel importante para que la humanidad siga existiendo y el ego o las malas actitudes le impiden dar a otros lo que aprendieron, incluso aun pagándole lo hacen de manera déspota y esa enseñanza queda manchada.

Asuma su papel multiplicador, tómese unos minutos para dar amor a través de la enseñanza y sin darse cuenta será una pieza importante en el desarrollo de la humanidad, no piense que solo los conocimientos académicos son importantes, cosas tan insignificantes como coser con aguja, planchar, hacer alguna comida o simplemente pasar correctamente la calle son vitales para las personas.

Intente en las reuniones intercambiar conocimientos en lugar de cosas fútiles y se asombrará de la cantidad de personas que terminarán buscándola para pedir algún consejo, porque el mundo está urgido de esas breves enseñanzas que, por razones de un avance en reversa, no es posible conseguirlas en algún centro de enseñanza.

No menosprecie lo que aprende o sabe, que nada podrá ser más intrascendente que encender un fuego y eso cambió la historia.


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El amor es la base de todo y si una persona enseña con amor ese aprendizaje y el momento la otra persona no lo va a olvidar.

Sin duda alguna nuestro cerebro es una maravilla que puede almacenar todo lo aprendido durante nuestras vidas y sumado a eso las emociones y sentimientos.

Gracias por participar en los domingos de #cotinaeducative


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Verificado en: 14-08-2022

Una forma de dar amor es transmitir el conocimiento que una vez tú aprendiste, hacerlo con paciencia y de manera abierta nos ayuda a mantener la atención de nuestro oyente y con esto crear una relación duradera y recíproca ❤️
Excelente post, saludos ✌🏾

Tal como lo escribes es, no todos los que enseñan tienen la virtud de dejar huellas en sus alumnos.